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La inyección inteligente empieza a comercializarse

La inyección inteligente sin agujas entra al circuito comercial

Una startup del MIT desarrolló un dispositivo de inyección Inteligente.

La inyección inteligente funciona con alta presión, generando un chorro tan delgado como un mechón de cabello. De esta manera suministra medicina a través de la piel, en dosis ajustables y sin causar dolor. Una aplicación conectada a la nube rastrea cada dosis y los efectos del medicamento.

El dispositivo fue desarrollado por Ian Hunter, el profesor de termodinámica George N. Hatsopoulos, la investigadora Catherine Hogan, y postdoctorados y estudiantes en el Laboratorio de bioinstrumentación del MIT.

Este dispositivo denominado PRIME se adapta a una amplia gama de productos biológicos, productos terapéuticos elaborados a partir de componentes biológicos, como proteínas y células vivas,  tratamientos hormonales, insulina, vacunas y otros productos terapéuticos para diversas enfermedades crónicas.

Debido a que estos medicamentos tienen un alto peso molecular, significa que los pacientes reciben una presión cada vez mayor sobre la jeringa durante 10 a 20 segundos, lo que es doloroso.

Según las estimaciones de la Administración de Alimentos y Medicamentos de los EE. UU. Y los Centros para el Control de Enfermedades, las tasas de adherencia para los productos biológicos inyectados oscilan entre el 40 y el 70 por ciento.

PRIME es aproximadamente del tamaño de una afeitadora eléctrica. Los medicamentos se cargan en un recipiente desechable de un solo uso, que tiene una pequeña boquilla en su punta. Una vez que el recipiente se coloca en el dispositivo, un potente actuador electromagnético lineal empuja un pistón en el recipiente, presuriza el fármaco y eyecta un chorro fino a alta presión a través de la boquilla. Al salir de la boquilla a unos 200 metros por segundo, la corriente penetra en la piel y el tejido.

Existen otros dispositivos comerciales de inyección de chorro. Pero estos no ofrecen ningún método efectivo para controlar el chorro, “que causa incomodidad al paciente y las inyecciones subóptimas” de ciertas terapias, dice Anquetil. En primer lugar, estos dispositivos cargados por resorte siempre expulsan la misma dosis de fármaco, a la misma profundidad de la piel.

El dispositivo de Portal ajusta automáticamente la velocidad de inyección hasta 1,000 veces en el medio segundo que lleva administrar una dosis de 1 mililitro. La clave es un sistema de control de retroalimentación de circuito cerrado desarrollado en MIT. Este sistema monitorea constantemente la trayectoria de inyección y proporciona retroalimentación en tiempo real al actuador para controlar el flujo de salida. Por lo tanto, puede dirigirse a una profundidad y ubicación específicas de la piel para dosis exactas de medicamentos.

El dispositivo también puede acomodar diferentes terapias, sin ningún cambio en el dispositivo real. Por ejemplo, las inyecciones a alta presión para algunos medicamentos pueden romper la piel, mientras que las inyecciones a menor presión para otros medicamentos pueden producir flujos más lentos para ser absorbidos por el tejido circundante.

Fuente: News MIT
https://news.mit.edu

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